El Senderismo Nocturno en el Dique Arturo U. Illia volvió a reunir a vecinos en uno de los paisajes más representativos de Cruz del Eje. La actividad es una muestra de un proceso que comenzó desde el inicio de la gestión de Renato Raschetti: poner en valor la naturaleza, la historia, el deporte, la cultura, la educación, la producción y los espacios públicos para construir una propuesta turística cada vez más sólida en el noroeste cordobés.
Una caminata que muestra un cambio
Caminar de noche junto al dique, escuchar el silencio, mirar el agua y descubrir el paisaje desde otra perspectiva fue la propuesta del Senderismo Nocturno. Una actividad sencilla, pero con un significado mayor: Cruz del Eje está empezando a mirar sus propios atractivos con ojos turísticos.

Desde el área de Turismo y Deportes, a cargo del profesor Gabriel Agüero, se vienen impulsando propuestas que buscan convertir recursos naturales y espacios de la ciudad en experiencias. Senderismo, astroturismo, pesca, actividades deportivas y recreativas permiten que un mismo lugar tenga diferentes motivos para ser visitado.
La lógica es simple: una actividad lleva a otra, una visita genera movimiento y ese movimiento puede convertirse en trabajo, consumo y nuevas oportunidades.
Naturaleza, historia e identidad
El Dique Arturo U. Illia, la Isla de los Patos y los espacios naturales de la ciudad forman parte de una oferta vinculada al turismo de naturaleza. La pesca también tiene su lugar con el Campeonato Interno Social de Pesca Variada de los clubes, recuperando una tradición profundamente ligada al dique.

Pero Cruz del Eje también tiene una historia para contar. La Casa Museo Arturo Illia, la histórica estación de trenes, los edificios patrimoniales, las plazas y el recuerdo del periódico La Idea permiten construir recorridos donde el visitante puede conocer la identidad de la ciudad.

Las esculturas que representan al cacique Olayón y al capitán Tristán de Allende suman otra expresión de la memoria y las tradiciones locales.
El artista Luciano Velárdez presentó un documental que recorre parte de la historia, los personajes y la identidad de Cruz del Eje, una producción que invita a los vecinos a volver a mirar y valorar la memoria de nuestra ciudad.
Las fiestas también construyen turismo
La Fiesta Nacional del Olivo es parte de la identidad productiva y cultural de Cruz del Eje. El olivo es paisaje, trabajo, producción, gastronomía y tradición.
A esa celebración se suman propuestas como la Fiesta del Fernet 70/30 y las multitudinarias fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen, que reúnen a vecinos y visitantes y generan movimiento en toda la ciudad. Los espacios destinados a los adultos mayores incorporan además una mirada intergeneracional.
La cultura, la fe, la gastronomía y las fiestas populares también forman parte de la experiencia turística.
Una ciudad que se pone en valor
El turismo necesita una ciudad preparada. Por eso la recuperación de la Costanera, la puesta en valor de plazas y edificios históricos, los trabajos de parquización junto al secretario de Desarrollo Urbano, Pablo Barrionuevo, y la extensión de luminarias en distintos sectores también forman parte de esta transformación.
Una ciudad cuidada se disfruta más. Y una ciudad que puede disfrutarse durante el día y la noche tiene mayores posibilidades de recibir visitantes.
En esa misma línea aparece el Paseo de Meriendas, pensado como un espacio para encontrarse, compartir y permanecer.
H Club, Perilago y el desafío de que el visitante se quede
Uno de los proyectos que puede ampliar la oferta turística es la recuperación del histórico H Club. Durante el anuncio de la Ruta 100, Renato Raschetti planteó al gobernador Martín Llaryora la recuperación de este lugar querido por los cruzdelejeños y su incorporación al proyecto turístico de la ciudad.
La posibilidad de contar allí con un espacio para motorhomes abre además una puerta al turismo itinerante.
El proyecto se relaciona con el desarrollo del Perilago, la puesta en valor del entorno del dique y la mejora de infraestructura y servicios.
El objetivo es que quien llegue no solamente pase por Cruz del Eje: que pueda quedarse, recorrer, consumir y volver.
El deporte ya es una puerta de entrada
El deporte es otra de las fortalezas de la ciudad. La Quilpo Race, una de las carreras de mountain bike más importantes de la región, convoca ciclistas, equipos y familias y pone en valor nuestros paisajes.
También forman parte de esta agenda el Cactus Bike Park, la Liga Cruzdelejeña de Hockey, el Torneo Regional Oficial Open del Sol, la pesca y la Expo Deportes 2026.
Cada competencia genera movimiento y puede transformar a deportistas y acompañantes en visitantes que descubren la ciudad.
La capacitación sobre deporte adaptado, desarrollada en el Estadio Kempes junto a la Agencia Córdoba Deportes, suma además una mirada de inclusión. Del mismo modo, la gimnasia para adultos mayores muestra una ciudad activa que busca generar espacios para todos.
Educación, universidad y nuevos visitantes
La llegada histórica de la Universidad abrió una nueva etapa para Cruz del Eje. Estudiantes, docentes, familias, congresos y capacitaciones generan movimiento durante todo el año.
El Congreso de Educación es un ejemplo de turismo de reuniones y eventos. A esto se suman propuestas como la Diplomatura Universitaria “Acompañantes Comunitarias contra la Violencia de Género” y la Diplomatura en Ordenamiento Territorial 2026.
Esta última adquiere especial importancia para una ciudad que necesita planificar su crecimiento, proteger sus recursos naturales y ordenar el desarrollo urbano y turístico.
También la futura presencia del anexo Cruz del Eje de la Escuela de Suboficiales “General Manuel Belgrano”, en la Escuela Justo José Pacheco, puede sumar nuevos estudiantes, docentes y familias a la dinámica de la ciudad.
Turismo, producción y ambiente
El desarrollo turístico también necesita estar vinculado con la producción. El olivo, los productores y la gastronomía regional pueden abrir nuevas posibilidades para el turismo rural y productivo.
La gestión municipal también acompañó a productores afectados por la tormenta del 31 de diciembre, con la participación del director general de Fortalecimiento Productivo Regional, Santiago Dellarossa, junto a autoridades provinciales y departamentales.
Al mismo tiempo, iniciativas como Cicatrices Fértiles, la parquización y la recuperación de espacios muestran que el turismo de naturaleza necesita una condición fundamental: cuidar aquello que queremos mostrar.
Una ciudad que conecta sus piezas
Programas como “Gas para Crecer” y “Estudiantes al Centro”, aunque no sean exclusivamente turísticos, forman parte de una misma construcción: una ciudad con mejores servicios, infraestructura, participación y oportunidades.
La participación en el II Foro de Termalismo y Enoturismo, realizado en San José, Entre Ríos, suma además una mirada de aprendizaje e intercambio con otros destinos.
Cruz del Eje necesita pensarse dentro del noroeste cordobés, articulando sus atractivos con localidades cercanas y fortaleciendo una oferta regional.
De potencial turístico a propuesta concreta
Cuando todo se conecta, la imagen es diferente.
Está el Dique, el senderismo, la naturaleza, la Isla de los Patos y la pesca. Está Illia, la estación, La Idea, los edificios históricos y las leyendas. Están la Fiesta Nacional del Olivo, el Fernet 70/30 y la Virgen del Carmen. Está la Costanera, las plazas, las luminarias y el Paseo de Meriendas. Está el Cactus Bike Park, la Quilpo Race, el hockey, la pesca y la Expo Deportes. Está la Universidad, el Congreso de Educación, las diplomaturas y nuevas instituciones. Está el H Club, el Perilago, la Ruta 100 y la posibilidad de recibir motorhomes. Está la producción, el ambiente y una ciudad que busca mejorar sus servicios.
Ya no son actividades aisladas. Empiezan a formar una propuesta.
Ese es quizás el cambio más importante que viene impulsando la gestión de Renato Raschetti: entender que turismo también es patrimonio, deporte, educación, cultura, ambiente, producción, infraestructura y calidad de vida.
El desafío ahora es sostener ese camino, profesionalizar la oferta, mejorar los servicios, capacitar, promocionar y lograr que quien llegue tenga razones para quedarse y regresar.
Y todo puede resumirse en aquella caminata nocturna.
Una ciudad caminando junto a su dique, descubriendo un paisaje que siempre estuvo ahí.
Porque Cruz del Eje no necesita inventar una identidad turística.
Tiene que seguir poniendo en valor la que ya tiene.
Y cuando una ciudad comienza a descubrirse a sí misma, también empieza a estar preparada para que otros quieran descubrirla.
Cruz del Eje ya no solamente habla de potencial turístico. Está construyendo una propuesta. Y el camino recién comienza.
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